L'eau de la vie

miércoles, 22 de junio de 2011

Mitomanías

El creía conocerme, el sabía que mi color favorito es el acquamarina, que mi helado favorito es el de coco y el de maracuyá. Sabía que odio los jeans, que amo los shorts. Sabía que a pesar de que los dulces son mi único vicio, jamás he tenido una caries. El sabía que mi tamaño nunca me impidió hacer cosas grandes. Sabía que mis ojos son café, pero un café distinto al común. Sabía que nunca me importó ser diferente, que muchas cosas jamás me daban pena, pero que aún frente a el, nunca pude mostrar ciertos detalles de mi. Conocía perfectamente cada lunar, cada espacio, cada lugar. Sabía que me encanta usar crema con olor a chocolate. Que mis panditas favoritos eran los rojos. Que me encantan los dulces de Wonka. Que nunca pido palomitas en el cine. Sabía que mis peliculas favoritas son las de comedia y que prefiero llamarlas -de risa-. Sabía que tengo muchos sueños. Que me gusta ser independiente. Que prefiero no pedirle nada a nadie. Conocía de mi, los mejores y peores momentos. Sabía que soy Aries. Sabía que mi flor favorita es la gerbera. Que amo la playa y las ondas que forma el agua salada en mi cabello lacio y pesado.
Pero lo que no sabía, es que soy fuerte, soy valiente y soy mucho más que lo que el creía saber. No sabía que le di todo de mi, que lo sacrifiqué todo por el.

Y mucho menos ahora sabe, que nunca, nunca me volverá a tener. Pero en cuanto lo sepa, también va a saber, que como yo, jamás va a encontrar a otro ser.

Te deseo lo mejor de verdad, y entre ello va, que te des cuenta de lo que le estás haciendo a alguien que no tiene nada que ver con tu egoísmo, que madures, y te des cuenta de vas a perder a la única cosa que te queda. Que aunque digas que no la quieres como a mi, sabes que al único que quieres es a ti.

miércoles, 15 de junio de 2011

Hard

Esta vez quise hacer algo especial, y les voy a pasar un link de una canción para que puedan leer con el mismo feeling que yo escribí hahahaha. Gracias por leerme... Besos.

http://www.youtube.com/watch?v=WRnUxmSoc-E

Todavía puedo sentir mis cabellos obstruyendo mi vista, mientras arrancaba las bugambilias del jardín de la abuela, en aquellos días soleados en el jardín de su casa. O mi lengua roja por comer las granadas del árbol del jardín de mi otra abuela mientras el abuelo me contemplaba. Todavía puedo sentir esas ganas por crecer y ser una mujer, jugando con bebés de "mentiritas", cambiando pañales y dándoles de comer. Añorando parecerme a una muñeca Barbie cuando fuese mayor. Todavía puedo sentir la adrenalina de ser atrapada coloreando el tapiz floreado, con mi crayón rojo. El terror de ver la cara de mis padres grítandome por no comerme la carne a la hora de la comida. También puedo sentir el estrés de un día antes de mi exámen de geografía porque no podía aprenderme los continentes. Y esa curiosidad de, ¿por qué los mayores no me dejan ver esas escenas tan románticas en la tele? Las lágrimas recorriendo apresuradas cada centímetro de mi cara de niña, y que cada abrazo me envolvía de lado a lado por dentro y por fuera reconfortandome en mi mundo infantil lleno de colores e ilusión.

La vida no cambia, somos nosotros los que cambiamos, venimos y vamos.

Ahora los malos sentimientos de las personas obstruyen nuestra vista, mientras arrancan las ilusiones a las personas con buenas intenciones, en los días nublados de contaminación. Y mi lengua roja de haberme tomado un Bloddy Mary, porque el abuelo ya no está. Esas ganas de regresar a ser lo que fui algún día, mientras veo a niñas de mi edad o más chicas que yo cambiando pañales, y amamantando a sus hijos. Seguimos añorando parecernos a las muñecas, porque nadie puede aceptar su imagen tal y como es. Todavía puedo sentir la adrenalina cuando me subo a autos a toda velocidad a altas horas de la noche. El terror de encontrarte en situaciones comprometedoras o peligrosas. El estrés de no tener suficiente dinero para pagar mi Universidad. Y esa curiosidad de ¿por qué las personas sólo buscan obtener aquellas escenas, que sólía llamar "románticas" cuando era niña? Las lágrimas recorriendo cada centímetro de mi rostro al escuchar una y otra vez -Llorando no vas a solucionar nada ¡Crece!- Y el recibir abrazos tan vacíos llenos de hipocrecía que no hacen más que darte más ganas de llorar y correr sin freno hasta llegar a aquel mundo de color e ilusión auque esté tan lejos que se te rompan las piernas.

Y si somos nosotros, los causantes de todo este odio, rencor y depresión ¿Por qué entonces no le damos la vuelta a la moneda y nos damos cuenta de que al otro literalmente está el Sol? Sí.

Que lo único que pueda obstruir mi vista sean las lágrimas de haber logrado algo grande, como por ejemplo el graduarme con honores, en los días nublados de verano, que con suerte escurren transformados en una lluvia feróz, que nos permita intentar una y otra vez dar el mejor beso bajo ella. Y mi lengua roja de esa paleta helada de cereza que comía en el cementerio mientras le platico al abuelo sobre mi vida en los jardines floreados del panteón. Esa satisfacción de haber hecho la mayoría de las cosas bien hasta ahora y esas ganas de llegar aún más lejos para no perder de vista el objetivo que tuve alguna vez, para poder tener una familia y un bebé en el momento preciso. Teniendo una vida sana y disciplinada para algún día estar como Barbie, sin extremos y acoplandome a lo que tengo en este momento. La adrenalina de aventarme de paracaídas (algún día lo haré lo juro haha). El terror de ver un "fantasma" y darte cuenta de que sólo era una broma. El estrés del trabajo acompañado de la satisfacción de la recompensa. Y esa curiosidad de ¿y ahora qué? con el niño que te gusta (que odio pero parece que es obligatoria ¬¬). Las lágrimas recorriendo cada centímetro de mi rostro al independizarme y dejar de vivir con mis padres diciendo -¡Lo hiciste, sabía que podías!- y cada vez que veas a tus seres queridos te den abrazos que parecen durar segundos cuando en realidad duran minutos enteros.

Y aunque muchas de las cosas que describí en el último párrafo aún no suceden, sé que cuando pasen, inmediatamente estaré en el nuevo mundo donde los colores y la ilusión se tornaron finalmente, en una REALIDAD...
En memoria al Abuelo Gustavo. Sé que estás conmigo siempre. Te extraño...

Atentamente Sandra G.

sábado, 11 de junio de 2011

Lo que pienso antes de dormir...

Cada vez que le cuento una de mis historias amorosas a alguien y platico que estoy en la etapa en la que no sabes que onda, suelo escuchar -¡Aw! Esa fase es la mejor de todas- Te digo algo, neta no sé por qué lo dicen. Para mi, esa etapa es la peor, o sea, una cosa es tener un crush y que ya esten como apunto de andar, y otra muy distinta es, que te guste alguien y no tengas la más mínima idea de si tu le gustas a él de la misma forma que a ti, porque el señor, a veces se porta como que sí y a veces como que no.

De mis últimos crushes, obviamente no he pasado de esa etapa porque normalmente algo sale mal, y me pregunto -¿Soy yo la de el problema?-. He llegado a la conclusión (y no porque no quiera aceptar que si soy yo la de el problema, primero lee y después opinas ¬¬) de que vivimos en una época en donde la mayoría de las personas tienen problemas mentales muy severos, los niños andan por la vida pensando que a las mujeres nos interesa su dinero, y las mujeres pensando que ellos quieren su cuerpo. Lo cierto de esta teoría, es que desgraciadamente LA MAYORÍA lo hace, y al ser humano, le encanta generalizar y exagerar por naturaleza; tendemos a pensar que lo que sucedió una vez con un equis, sucederá de nuevo con un ye. Ok, noticias para ustedes: no todos piensan igual. Ni todas las mujeres quieren su dinero, ni todos los hombres quieren su cuerpo. La pregunta del millón es: ¿Dónde están pues, los que no piensan así? Señores, si lo supiera lo habría puesto en el título de mi entrada.

Como les comentaba mis últimos crushes han fracasado rotundamente principalmente por estas razones:
  • De pronto, me dejan de gustar. Así es, detalles pequeñísimos arruinan todo el progreso, y de la noche a la mañana, me dejan de gustar.
  • Sólo quería mi cuerpo y no lo consiguió.
  • No supera al ex (o yo no lo superaba).
  • Miedo.
De todas las razones que dí, ok, ok, de las 4 razones que dí, la última nos lleva al inicio de la entrada. Hemos sufrido, quizás no tantas decepciones, pero, con una vez que hayas decidido abrir tu corazoncito y entregarlo todo, y de pronto te salgan con una tontería, con eso basta para tener miedo después. He conocido niños, que se resisten a los sentimientos por lo mismo, en cuanto empiezan a sentir un vínculo sentimental, se alejan por miedo a ser lastimados. Una vez más, NO TODAS LAS PERSONAS SON IGUALES.

Le comentaba a un amigo, que a veces me gustaría volver a tener novio y a veces no. El motivo de mi cambio de parecer, era más que nada el mismísimo miedo. Así es, nos da miedo emprender una relación por que sabemos de antemano que algún día, cercano o lejano, se va a terminar. Él, sabiamente me contestó -No tiene caso pensar así, Sandie, es como no nacer porque sabes que vas a morir- efectivamente, tenía razón. No podemos pensar así bajo ninguna circunstancia, todo tiene un comienzo y un final. El secreto del amor, que no es tan secreto pero se nos olvida, es no esperar nada, se trata ni más ni menos de vivir y disfrutar el momento, de vivirlo como si fuera la última vez; no solo el amor de pareja, el amor a la familia, al trabajo, al éxito, a la vida.

Desgraciadamente, las cosas no han salido como me gustaría. Pero bueno, todo lo que se ha visto frustrado últimamente, he encontrado razones buenas para no mortificarme de no haberlo obtenido. Ese es otro punto, tenemos mucho miedo de decir lo que sentimos cuando la otra persona no es más que un amigo, tal vez hasta un conocido. Oigan, ya no estamos en primaria como para que te de pena decirle a alguien que te gusta, pues equis, no le vas a pedir matrimonio; que te guste alguien no quiere decir, que vayan a pasar a más.

Otra de las circunstancias es que si, si nos importa lo que nos vayan a decir, y no va a faltar el listo que diga -No ni madres, a mi me vale lo que piensen de mi y de la persona que con quien esté- si, pues en lo más profundo de su ser, existe algo que no haría por miedo a lo que le dirían los demás. Ya no somos bebés, entendamos y crezcamos, ayudemos a crecer a otras personas. Mi mamá siempre me dijo -Sandra, quien te quiera, te querrá por lo que eres, nadamás, no necesitas probarle nada a nadie- Acertada ella, pero ¿qué hay de esas veces en que no importa si no te quieren a ti, sino a la persona que tu quieres? Nadie nunca nos preparó para esa situación. Nadie nunca nos dijo, defiende a esa persona hasta la muerte si es lo que deseas, ni tampoco nos dijeron, no ni madres hazle caso a los demás. Y ahí surge confusión, porque no tenemos iniciativa y no sabemos que es lo que sea mejor. En mi caso, soy hija de familia en proceso de independencia, pero eso no me quita el "titulito" de señorita decente. Mis papás serían felices si tuviera un novio bien vestido, caballero, atractivo, varonil, limpio y además que no fuera jodido. Nunca he podido cumplir sus expectativas. O uno u otro. A pesar de lo selectiva que soy, siempre he escuchado -Eres mucho para ese güey tan feo y tan pendejo- aunque me derrita por el. ¿Qué hacer en estos casos? Fácil, preguntate a ti mismo ¿Cuantos años tengo? ¿Vale la pena? Si la primera respuesta fue más de 18 y la segunda sí; entonces manda al diablo todo lo demás, eres dueño de tu propia vida y disfurtala! Si a tus papás o a tus amigos (as) no les parece, SUCH A SHAME, es para ti, no para ellos.

Todo nos lleva a la palabra que fue mencionada en cada párrafo de la entrada, MIEDO. Lo más triste del miedo, es que permitimos que pueda más que el amor. Por miedo dejamos de hacer cosas que hubiesen valido la pena.

También tenemos que aprender a estar solos, a disfrutar de nuestra soltería sanamente, y aprender a esperar que lo mejor siempre llega al final, un ejemplo: el postre.

Si te gusta alguien pues intentalo, seguramente termine algún día, pero mientras valió la pena y te hizo feliz.

Mi situación actual es la más complicada, porque me gustABA alguien que mis papás jamás hubieran permitido, pero me sentía de lo más cómoda con el y me divertía mucho. En una plática pasamos a otro plano; mis amigas tampoco estaban de acuerdo y me decían que no valía la pena. No las escuché,seguí, las cosas parecían ir muy bien, hasta un día que pasó algo feo y me di cuenta de que en verdad no valía la pena hacer todo lo que yo tenía pensado para que funcionara. Al mismo tiempo salía con un niño que por el contrario era/es todo lo que los papás y amigas quisieran para mi, pero cuando estoy con el, no siento nada; incluso siento deseos de que se vaya, suena muy feo pero así es la vida. Por otra parte conocí a alguien con quien compartimos ideas y formas de pensar pero no sabes si eso sea suficiente porque como con el chico número dos, la química no siempre es la mejor. Y finalmente mi eterna sombra del pasado, que me sigue pidiendo oportunidades de algo que vimos que ya no podía funcionar, sin embargo la química es excelente y los dos somos nosotros mismos cuando estamos juntos, pero el mundo entero está en nuestra contra. Así, que llegué a la conclusión de seguir mi vida. En este momento, no tengo tiempo para pensar en esas cosas; si llega alguien que me llene, adelante. Si no, pues no me mortifico, soy muy joven y tengo muchas oportunidades por delante.

El amor no es para nada feo, es lo que nos mantiene vivos, el amor a la vida, a la noche, a la fiesta haha, a los amigos, a la familia, el amor al trabajo, incluso a la escuela o las mascotas hahaha el amor mueve el mundo. No digamos que no existe, y no dejemos que cosas feas lo hagan chiquito. Tal vez, aquella ocasión en que abrimos nuestro corazón, salimos gravemente heridos, pero la mejor medicina es el amor mismo, a cualquier otra razón. Las relaciones nunca serán eternas, incluso si envejeces con esa persona, algún día, uno de los dos tendrá que morir primero que el otro. No es más que disfrutar el momento. Vivir, reir y gozar.

Atentamente Sandra G.

miércoles, 1 de junio de 2011

Destino.

No existe. Lo construímos con decisiones día a día. Buenas, malas, que importa. Aquí mi Top 5 de por qué la gente cree en el destino.

  1. Las personas culpan al destino de sus idioteces. Ejemplo: -Pues si lo besé, pero pues era el destino- Ajá, si güey. Seguramente también el "destino" lo puso exclusivamente para tí, en la fiesta. No, nadie tiene nada que hacer más que aparecer en tu plano, porque el mundo gira a tu al rededor. Ni tampoco tiene amigos ni vida social y seguramente, el "destino" cancelo todas las demás pedas de la ciudad para que fuera exclusivamente a la que estabas tú.
  2. Cuando las decisiones son grandes o implican una responsabilidad. Ejemplo: -Si la amo, pero pues la neta, si es mi destino, lo sabré en unos años- Ajá, si güey. Seguramente el destino también, te  va a colocar mágicamente en la Universidad que te toca.
  3. Como con Dios. Sólo existe cuando les conviene. Ejemplo: -Güey, ya te hiciste la prueba de embarazo? -Hm no, si es mi destino, pues tendré al bebé- Neta no jodan. Osea el destino también te va a esconder todos los métodos anticonceptivos de la Tierra, porque pues, la princesa ya está lista para tener un bebé y pues no importa si el güey es un pepinazo, la muñequita ya está lista.
  4. Cuando no hay explicación y quieren que algo pase o no. Ejemplo: -Neta lo ví, y era mi hombre ideal, es él! -Neta? Y qué te dijo güe? -O sea, sólo me dijo "comper", pero estás de acuerdo que si no le importara sólo hubiera pasado y ya?. Ajá. Sí. O sea, el güey ni siquiera sabe como eras. Tu no dejaste de hablar de eso en todo el día y ese güey ya hizo todo y ni en cuenta, pero, era tu destino y seguramente el DESTINO lo va a meter en una cajita para que no conozca a nadie más hasta que mágicamente un día se encuentren otravez en el OXXO  de la esquina de tu casa y esta vez te diga -Oye, aquí va la fila?-.
  5. Para lavarse las manos.- Güey! Neta te diste a Frida? Está horrible!- Sí güey pero pues creo que era el destino- SIN COMENTARIOS.
CONCLUSIÓN: Las personas que creen en el destino, son extremadamente egocéntricas.  Piensan que hay algo que puede concentrarse en acomodar su vida de una forma casi milagrosa. Moviendo a cada persona y objeto justo "en el momento indicado". Sin importar los otros miles de millones de habitantes del planeta.
-Pues qué? Era MI destino- En lugar de estar pensando en idioteces, antes de hacer algo, piensen en sus consecuencias. DECIDAN JOVENES, que por algo tenemos esa libertad. No somos tan importantes como para que el Universo entero conspire ni a nuestro favor ni en nuestra contra.

Si hay algo que quieran recuperar, no pierdan el tiempo en chingaderas y piensen que eso estará ahí para siempre, el mundo cambia, las personas también. Y hagan algo al respecto. Quizá algún día se den cuenta y ya sea muy tarde. No culpen a nadie ni a nada de sus tonterías, somos humanos, nos equivocamos, PUNTO. Acepta las consecuencias y demuestrate a ti mismo que puedes. En lugar de estarle buscando disque origen al problema, piensen en una solución real.  Eso es todo. Quizá más adelante escriba el cómo me di cuenta de esta situación porque, efectivamente yo era una retrasada más que pensaba que existía.

Buenas Noches :)
Atentamente Sandra G.